martes, 13 de marzo de 2012

2.There's gonna be One Less Lonely Girl.~

ANTERIORMENTE...
Me hizo un gesto para que me acercara. Al principio le ignoré, no sabía quién era. Pero insistió en que me acercara, y pensé que si intentaba hacerme algo no podría, había demasiada gente al rededor. Al final me acerqué. Puso su mano en mi oreja y me susurró al oído las palabras que cambiarían mi vida.
-¿Te gustaría ser la One Less Lonely Girl de Justin?- me preguntó.
Me quedé en blanco. Por un momento mi corazón dejó de latir, dejé de oír los gritos y solo pensaba en una palabra: SI.
Me empezaba a mirar raro, como si me pasara algo. Joder Ronnie, reacciona! Tenía miedo de que Ryan (¡sí, era Ryan Good en persona!) se fuera sin respuesta.
-SI!- Grité por encima del ruido.
Kat nos miraba sin enterarse de nada.
Ryan sonrió.
-Está bien, ven conmigo.
Me dispuse a seguirlo pero una mano me detuvo. Me di la vuelta y me encontré con Kat pidiéndome explicaciones.
-¿A dónde vas? ¿Quién es ese?- preguntó.
-Tía, ese - dije señalando a Ryan,- es Ryan Good.
-NO PUEDE SER!- gritó Kat abriendo los ojos al máximo.
-SI, EN SERIO. Y ME HA PEDIDO QUE SEA LA OLLG!
-DIOS, RONNIE, ESO ES INCREÍBLE. CORRE VE CON ÉL!- dijo empujándome para que me diera prisa.
Me apresuré a seguirle entre la masa de gente que gritaba. Finalmente llegamos a unas escaleras laterales del edificios. Bajamos unos cuantos pisos hasta llegar a una puerta negra con unas letras rojas que decían "PRIVADO".
Ryan sacó una llave del bolsillo, abrió la puerta y me invitó a pasar. Entré; me sentía como si estuviera en un sueño. Caminamos por lo que debía ser la parte de abajo del escenario hasta llegar a una rampa. Subimos por ella y nos encontramos en una sala llena de gente corriendo de un lado a otro. Ryan saludaba a algunas y estas le sonreían y me saludaban. Yo estaba como ida y solo era capaz de decir "hola".
Cruzamos la sala y atravesamos una puerta que daba lugar a un amplio espacio. Allí el ruido era mayor. Estamos detrás del escenario. Ese pensamiento me puso nerviosa. Estaba tan metida en mis pensamientos que no me fije en los dos chicos que estaban allí hasta que Ryan habló.
-Chicos, esta es...-me miró un momento.
-Ronnie- dije.
-...  Ronnie. Ella será la OLLG.
-Hola  Ronnie, yo soy Omar,-dijo uno de los chicos acercándose y tendiéndome su mano.
Se la estreché y él sonrió.
-Yo soy Heath -dijo el otro chico haciendo lo mismo que su compañero. Yo le respondí igual.
-Encantada- les dije con voz débil.
-Ellos son los bailarines de Justin- aclaró Ryan.- Saldrán contigo y te guiarán en el escenario.
Les sonreí y les miré con más atención. Omar era un poco más alto que yo, de tez morena y hombros anchos; su pelo era corto e igual de negro que sus ojos. Heath era más alto que Omar, de ojos claros y cabello castaño.
-Bueno  Ronnie, te dejo con los chicos. ¡Disfruta cuando salgas al escenario!- dijo guiñándome un ojo.
-Lo haré, muchas gracias, de verdad, gracias por todo, Ryan- dije.
Él me sonrió, se despidió de los chicos y se fue por donde habíamos venido.
En ese momento se oyeron gritos tras una cortina que había a mi derecha. La miré. Detrás de ella estaba el escenario. El escenario... en unos minutos estaría allí, delante de miles de personas, con todos los focos apuntándome... a mí y a Justin.
Sonreí, sentía un cálido cosquilleo en el estómago.


[ Narra Justin. ]


Miré al público. El estadio estaba abarrotado, como siempre. Todos estaban allí por una razón, todos gritaban por una razón: por mí. Sonreí.
-¿¡Estáis listos!?
Gritaron aún más fuerte, respondiéndome que sí.
-Esta bien, pues... ¡allá vamos! ¡Dale, Dan!
Señalé a mi guitarrista y él empezó a improvisar un solo con su guitarra eléctrica, con su estilo propio tan característico. Yo le imitaba como si estuviera tocando una guitarra invisible y haciéndole muecas. Oía las voces del público coreando el nombre de Dan. Ese tío era el amo con la guitarra.
Tocó el último acorde y le dio las gracias al público. Ahora había que seguir con el show. Mi banda creó una melodía de fondo, no muy fuerte. Dije mi discurso:


"There's gonna be times in your life when 
people tell you that you can't do something.
And there's gonna be times in your life when
people say that you can't live your dreams.
This is what I tell 'em
NEVER SAY NEVER!"

Y Never say never empezó. Yo cantaba y bailaba a la vez, mi grupo me rodeaba, los fans me aclamaban. Me sentía lleno de energía, la adrenalina del momento recorría mis venas. Me sentía capaz de todo. El escenario era mi territorio, era el lugar donde podía demostrar todo lo que valía. Me sentía genial allí arriba, me gustaba que me aplaudieran, que gritaran mi nombre, que cantaran mis canciones. Me hacía sentir importante, lleno de poder.
Me acerqué al borde del escenario y saludé a las fans más próximas. Chicas, casi todas chicas. Preciosas chicas que me querían. Le choqué el puño a Scooter que estaba abajo del escenario, en el espacio que había entre este y las fans.
Me sonrió y guiñó un ojo. Significaba que lo estaba haciendo bien. Fui corriendo al otro lado del escenario y seguí la coreografía establecida. 
Del suelo salieron estallidos y público respondió eufórico; les encantaban las explosiones de fuego, igual que a mí. Terminé la canción y di las gracias a mis fans. Repasé mentalmente el guión del concierto: ahora tocaba Pray.
Con el micrófono en la mano fui a las escaleras que habían a la derecha del escenario. Me senté y le indiqué a Dan que empezara, que estaba listo. La canción empezó, me quité uno de los auriculares, cerré los ojos y dejé que las voces de los fans se mezclaran con la mía.


[ Narra  Ronnie. ]

-¿Nerviosa?
Me di la vuelta y vi a Omar mirándome. Heath estaba estirando los brazos y practicando algunos pasos de baile.
-Bastante, - dije-, pero no tanto como creía.
-Ya, hay algunas chicas que los nervios les vienen cuando están en el escenario. Antes de salir están como en shock- dijo Heath.- Y hay otras que no parar de llorar y de gritar antes de salir.. 
Omar rió.
-Bueno, yo soy de las primeras supongo. Espero no desmayarme cuando salga- el pensamiento invadió mi mente y me entró miedo. ¿Qué pasaría si me desmayo al ver a Justin? ¿Qué pensaría de mi?
-Tranquila,-dijo Omar como si leyera mi pensamiento,- no te vas a desmayar, y estaremos Heath y yo para ayudarte si pasa algo.
-Gracias...-dije, pero seguía con dudas.
En ese momento se asomó por la cortina un hombre vestido de negro.
-Un minuto chicos, id preparándoos.
Desapareció tras la cortina. Heath cogió una gorra morada de los New York Yankees que había sobre una silla y se la puso de lado.
-¿Preparada?- preguntó Omar con una cálida sonrisa. Qué simpático era ese chico.
-Sí- dije. Ya empezaba a notar cómo mi corazón se aceleraba, mi respiración se entrecortaba. Me obligué a parar un momento y a respirar profundamente.
Escuché a Justin decir que había estado buscando a una chica, a su One Less Lonely Girl. En ese momento empezó a sonar la canción. Podía escuchar su voz, cantando dulcemente cada una de las palabras.
Bajé la vista. En ese momento miré mis manos y me di cuenta de que tenía la cámara de fotos en ellas. ¿Cómo soy tan tonta? Tendría que habérsela dado a Kat. Pero ya era demasiado tarde, ya no podía hacer nada. Los chicos me agarraron, cada uno de un brazo. Me sonrieron mostrándome su apoyo y me indicaron que había que salir ya.
Atravesamos la cortina y la luz me cegó por un momento. Entrecerré los ojos hasta que me acostumbré a la luz. Hacía calor allí. Omar me soltó y cogió un taburete y Heath me ayudó a sentarme. Desde allí el estadio se veía gigante y los gritos se oían el doble de fuertes. Heath me giró a la derecha y le señaló. A él, a  mi ídolo, a Justin. No me lo creía. Qué guapo es, joder. Mi corazón latía tan rápido que no me extrañaría que en cualquier momento me diera un ataque. Estaba bajando las escaleras, mirándome. Sentía miles de miradas puestas en mí, miles de ojos analizando cada uno de mis movimientos. Casi no podía respirar, mis ojos se iban llenando de lágrimas poco a poco, pero respiré hondo y me las tragué; no quería llorar delante de todas esas personas, sobre todo no quería llorar delante de Justin. Él estaba cada vez más cerca. Sentía cómo mi corazón estallaba; esto era lo que siempre había soñado. Heath le entregó un ramo de rosas y él me lo dio a mí. Al cogerlo nuestras manos se juntaron y un escalofrío recorrió mi cuerpo, poniéndome el vello de punta, me hacía sentir cosas que nadie me había hecho sentir jamás.Casi no podía respirar, las lágrimas volvieron a llenar mis ojos. Justin me acarició suavemente el rostro sonriendo; tenía una sonrisa perfecta. Me abrazó por dentrás y me cantó al oído.
"There's gonna be one less lonely girl."
Podía escuchar su perfecta voz cerca de mí, esa voz que me cautivó desde el principio. Sentía un cosquilleo allí donde él me había susurrado. Sentía sus brazos al rededor de mi cintura y en mi cara había una gran sonrisa. Las manos me sudaban. Agarré con fuerza el ramo y sentí un pequeño golpe, pero no le presté atención. Lo único que pensaba, veía, oía y sentía en ese momento era a Justin. Me miró a los ojos y yo miré los suyos; eran de color miel, tan bonitos y cálidos que me hacían sonreír. Puso su mano en mi nuca, acercó mi cara a la suya hasta juntar nuestras frentes. El público gritó más fuerte, pero yo solo era capaz de escuchar la voz de Justin. Me ponía nerviosa estar tan cerca de él, pero me gustaba, me hacía sentir un cosquilleo en la tripa. Me sentía más viva que nunca. Aún mirándome a los ojos terminó de cantar la canción. Se me hizo demasiada corta. 
Las luces se apagaron y dejé de sentirlo junto a mí. Ya no sentía su brazo en mi espalda, ni su mano acariciando mi mejilla. Sentí unos brazos diferentes que me cogían y me bajaban del taburete. Traspasé la cortina; las lágrimas ya caían libremente por mis mejillas. Me giré y abracé a Omar los más fuerte que pude. En ese momento lo que más quería era un abrazo.









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